¿Me Levantare En El Rapto?
Mariana (Nombre utilizado para ocultar su identidad) es una mujer que le
servia a Dios junto a su esposo Felipe (Nombre utilizado para ocultar su
identidad) y sus tres hijos, pero como a todo cristiano le llego un momento de
prueba en su vida.
Felipe llego un tiempo que se aparto de los caminos de Dios, Mariana y sus
hijos continuaron hacia delante a pesar del calvario que vivían en su hogar. Un
día descubrió que Felipe le era infiel con otra y en su furia de mujer engañada
le pagó con la misma moneda.
Es cuando entonces Felipe decide irse de casa y ella se quedó sola en casa, lo
cual no aguantó por mucho tiempo y comenzó a convivir con otro hombre.
Mariana estaba segura que ante los ojos de Dios ella era libre porque la palabra
dice que solamente puede haber divorcio por causa de infidelidad o muerte, pero
a ella se le había olvidado que ella había hecho lo mismo que su esposo. Al
parecer luego de pensarlo le dice a Elizabeth (Nombre utilizado para ocultar su
identidad) su amiga; “Dios declaró muy claro lo del adulterio en la palabra y
ahora no me podré casar, ¿para que estar en la iglesia?”, pero Elizabeth le
contesto; “la palabra de Dios también dice que los adúlteros y los fornicarios
los juzgara Dios, pero si quieres un consejo, humillate ante Dios de corazón
porque un corazón contristo y humillado no despreciara jamás Dios.
Mariana se estimulo a humillarse y Felipe puso la demanda de divorcio, pero a
pesar de su interés en humillarse Mariana “estando en la iglesia” continuo su
vida de hombre en hombre, pero sin faltar a la iglesia.
El pastor en unos de sus sermones comenzó hablar del demonio de adulterio que se
estaba metiendo a las iglesias, y Mariana dijo dentro de si; “eso lo dicen por
mí” y ella decidió ir hablar con su pastor y declararle la vida que estaba
llevando, recibiendo el consejo pastoral y también una disciplina.
El peor problema que tenia Mariana es que no soporta el estar sola y faltando
apenas poco tiempo para llegar su carta de divorcio le apareció otro Romeo a
través de la Internet y no importando se citaron para verse y de ahi comenzaron
a convivir. Al preguntársele el porque ella lo hizo dijo; “la palabra dice que
para estar calentándose mejor es casarse” utilizando el escrito de Pablo para
justificar su condición y a los varios días de instalarse a convivir con este
otro hombre le llegó su carta de divorcio la cual la hacia libre, lo peor de
todo este nuevo Romeo es inconverso.
Mariana hoy esta siega espiritualmente, solo dice “que Dios” no le permite que
ella este sola, pero en su interior se pregunta; “¿Si Cristo vine hoy me
levantaré en el rapto?”. Dios mío ayúdame, amo a este hombre, reconozco que no
estoy casada con el pero no lo dejaré mas sin embargo quiero estar contigo en
las bodas del cordero.
Al igual que Mariana cuantas personas hay, amada (o) hermana (o), ¿Cuánto cuesta
tu salvación? Reflexiona y arregla tus caminos con Dios, no permitas que nada ni
nadie te robe la corona de la vida. Detente un minuto y piensa; ¿vale la pena el
pecado por mi salvación? Dios tiene la solución para tu problema.
No seas como Mariana que quiere andar en dos aguas, todavía tienes tiempo, caza
las zorras pequeñas que echan a perder la viña, si en verdad deseas ir a las
bodas del cordero es ahora el tiempo de poner tus cuentas al día.
El descuido de Mariana comenzó en el Internet, lugar donde conoció a la gran
mayoría de sus enamorados y ¿el tuyo en donde comenzó?
Por: Hna. Gaby Delgado
(www.inspiracioncelestial.com)
Especial para UNORED