Allá
están, tu vida y tus metas, muchas veces tan inalcanzables como el nido del
águila, encaramado en la parte más alta e inaccesible de una solitaria aguja de
roca. En ese lugar es donde anidan tus sueños y utopías, frágiles polluelos del
águila que llevas dentro tuyo, temerosa de echar a volar pues no cree poder
hacerlo, pero el vuelo es la vida misma. Las águilas son especies oficialmente
declaradas en riesgo de extinción y la razón es muy simple, aquella que no
vuela, no se alimenta y si no lo hace... muere.
Mira a tu
alrededor con los ojos del águila, a ella no se le escapan los detalles. Recorre
en un amplio, lento y fascinante recorrido todo lo vivido y luego vuela por el
hoy de cada día, siente tanto la fascinación de la libertad, del vuelo de tu
mente, como la de la plena conciencia de todo lo que cada HOY tienes o puedes
tener. Agradece la pena, el dolor, el frío, el hambre, la soledad, la tristeza,
la incomprensión y la injusticia, pues es sólo gracias a ellos que podrás sentir
el valor de todo lo bueno que te suceda.
Vive cada
HOY, con su dosis de amor, felicidad, placer, ternura, afecto, deliciosas
percepciones y placeres de tus sentidos y espíritu. Enriquécete en ti mismo y
por ti mismo y dale parte de ello a quien lo necesite de ti. No renuncies a tus
sueños, vuela con ellos y luego hazlos realidad. En ese momento serás ÁGUILA y
volando libre y majestuosamente por tu vida, serás parte del todo.
Así irás,
día tras día, sintiendo la vida en tu piel, en tu corazón, en tu mente.
No olvides
el sol, eres parte de él, es el hogar de las águilas que se atrevieron a volar.
No temas
vivir, no temas volar. Vivir no es revelarse, es conocer los límites y llegar
hasta ellos, es respetar a todo y a Todos y exigir lo mismo para ti, es querer y
hacer, es emocionarse ante una flor, es deslizar una lágrima, es volcar lo que
tienes, es abrazar y ser abrazada, es saborear una frutilla o una puesta de sol.
Es... ser
parte del todo como el águila en su vuelo, que esta integrada y no pierde su
individualidad. Vuela raudamente cada hoy y haz crecer a los polluelos, tus
sueños, para que sean parte de ti y de tu vuelo.No existe nada más bello que la
vida y los sueños.
Quien
tiene sensibilidad y sueños es libre. Pueden encerrar tu cuerpo, pero no el
vuelo de tus pensamientos. No existe nada más libre que el águila en el
firmamento.